El jueves pasado nuestro colegio, que ofrece una enseñanza bilingüe español-inglés, celebró por lo alto
Halloween con disfraces, pasaje del terror y demás actividades relacionadas.
A la clase de lengua, por un lado, trajeron los chavales información sobre
Halloween, sus orígenes celtas, tradiciones.

Por otro lado, estuvimos leyendo en voz alta
historias de miedo, leyendas de Bécquer y, por último,
poemas de Bécquer relacionados con la
muerte como
Cerraron sus ojos:
¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es, sin espíritu,
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
que al par nos infunde
repugnancia y duelo,
a dejar tan tristes,
tan solos los muertos.
Modest Urgell "Puerta de cementerio con una niña llorando" La profesora les explicó entonces la
tradición católica que recoge Bécquer: la visita a las tumbas en las que yacen los seres queridos, los huesos de santo, etc.
En ese momento me di cuenta de lo poco que sé al respecto de esta tradición de la cultura en la que he crecido y que no se celebra en mi casa.
Hoy quería publicar una entrada sobre el
Día de Muertos.

El
Día de Muertos es una
celebración mexicana de origen prehispánico que, desde la llegada de los españoles, comienza
el día 1 de Noviembre y continúa el 2 de Noviembre, coincidiendo con las fiestas católicas de Todos los Santos (1.11) y el Día de los Fieles Difuntos (2.11)
Se hacen
ofrendas en las tumbas o en los altares construidos por ese motivo para presentar a los fallecidos generalmente
comida, bebidas,flores y cosas que les gusten, que se quitan el día 2 por la noche, permitiendo de esa manera, que los fallecidos disfruten la noche del primero de Noviembre de sus ofrendas.

Buscando en internet, me encuentro el siguiente título:
El Halloween supera a Día de MuertosMayela Ortega recopila para MILENIO.COM las opiniones de diferentes
expertos de la educación, cultura y mercadotecnia sobre la confluencia de estas dos fiestas en la región mexicana de La Laguna.
Yo creo que
Halloween sí que ha superado a la
celebración católica en España (yo soy un ejemplo viviente de ello) pero me resulta difícil creer que haya pasado lo mismo en México.
Sin embargo, me parecen muy acertadas una serie de afirmaciones en las que se pone de relieve
la fuerza que ejerce la televisión, el cine y la mercadotecnia sobre las nuevas generaciones.En estos ambientes,
Halloween le lleva la delantera al Día de Muertos porque
se lleva promocionando desde 1970 en Estados Unidos, el país de la publicidad por excelencia, que exporta su cultura al resto del mundo.

Aunque en el centro y el sur de México se observa un apego mayor a las costumbres mexicanas,
no existen apenas estrategias de mercado ni promoción cultural en la televisión o el cine para que las nuevas generaciones crezcan con las tradiciones. Por otra parte, se hace referencia a que
la celebración que se hace hoy en día de Halloween, como el producto de consumo que es, está vacía de lógica y sentido frente a las tradiciones autóctonas de asimilar la muerte como un proceso de la vida, configurados a través de ritos y símbolos antiquísimos.

Por ejemplo,
la Catrina , el esqueleto coqueto y risueño,
representa la muerte,
la memoria de los difuntos y, a la vez, es una
invitación a buscar el sentido de la vida y valorar el presente.Sea cierto o no que Halloween esté desbancando al Día de Muertos, lo que me parece
real y terrible es
la influencia de la televisión, la publicidad y el consumismo sobre la cultura.